Misión cumplida. El Colegio Oficial de Médicos de Alicante (COMA) acogió el pasado 10 de septiembre con gran respuesta de público, la ‘II Jornada Balmis de Actualización en Vacunología’, una cita que consolida este formato dentro de la programación de Formación Continua del Colegio y que reunió a médicos, profesionales sanitarios, investigadores, estudiantes de Medicina y población en general. El encuentro, organizado por el Colegio Oficial de Médicos de Alicante, la Universidad CEU Cardenal Herrera y la Cátedra Balmis de Vacunas e Inmunización ASISA-UCHCEU, permitió actualizar conocimientos y abrir el debate sobre algunos de los grandes retos de la vacunología contemporánea: Inteligencia Artificial, confianza social y lucha contra la desinformación. Ciencia, innovación y respuesta rigurosa frente a los bulos antivacunas vertebraron una segunda edición que volvió a situar al COMA como espacio de encuentro entre conocimiento científico, formación y sociedad.

Abrir el Colegio a la ciencia y a las nuevas generaciones

El presidente del COMA, Dr. Hermann Schwarz, fue el encargado de dar la bienvenida a los asistentes y se mostró especialmente satisfecho de “abrir las puertas del Colegio no solo a compañeros médicos y profesionales sanitarios, sino también a los estudiantes de Medicina”, a quienes animó a conceder a la Salud Pública la relevancia que merece desde las primeras etapas de su formación. En este sentido, el Dr. Schwarz subrayó la necesidad de reforzar este ámbito de conocimiento también desde la Universidad, donde, señaló, en ocasiones no recibe suficiente protagonismo pese a su trascendencia para la prevención y la salud de la población. Así recordó que “las vacunas son una de las herramientas de salud pública más eficaces que ha desarrollado la Medicina” y defendió la responsabilidad del Colegio de formar a los profesionales presentes y futuros para “divulgar con rigor y defender ante la sociedad el conocimiento científico”.
El presidente del COMA advirtió asimismo de que la desinformación sobre vacunas trasciende el ámbito digital y puede convertirse en un verdadero problema de Salud Pública: el miedo o la pérdida de confianza pueden traducirse en retrasos o rechazos vacunales y, en consecuencia, en una mayor vulnerabilidad frente a enfermedades prevenibles.

A continuación intervino el vicerrector del Campus de Elche de la Universidad CEU Cardenal Herrera, D. Álvaro Antón, quien destacó que esta segunda Jornada Balmis constituye, al mismo tiempo, la primera actividad divulgativa desarrollada en el marco de la Cátedra ASISA-UCHCEU de Vacunación dirigida por el profesor Dr. José Tuells. El vicerrector puso en valor la creciente alianza entre la Universidad y el COMA, especialmente desde la puesta en marcha del Grado en Medicina, y reivindicó el papel de la institución académica como una universidad que “apuesta por la generación de conocimiento, por la ciencia”.

La inauguración institucional concluyó con la intervención de la directora general de Salud Pública de la Generalitat Valenciana, Dña. Begoña Comendador, quien calificó la vacunación como “un pilar fundamental” y recordó el amplio calendario vacunal de la Comunitat Valenciana. La directora general de Salud Pública puso el acento en la responsabilidad de los profesionales sanitarios como referentes ante la ciudadanía: “los primeros que tenemos que vacunarnos somos nosotros”, señaló, “porque nuestro ejemplo constituye una herramienta esencial para transmitir confianza a la población”.

Por otra parte, destacó también el potencial de la Inteligencia Artificial y de la evidencia en vida real para mejorar las políticas de Salud Pública. Frente a las condiciones altamente controladas de un ensayo clínico, explicó, resulta fundamental conocer qué ocurre cuando una vacuna se incorpora a la práctica real: su efectividad, su comportamiento en diferentes poblaciones y la información que permita decidir qué estrategias priorizar. Asimismo, la directora general de Salud Pública resaltó la importancia de Jornadas como ésta, donde aprender, compartir experiencias y generar vínculos desde la época universitaria.

Datos, evidencia e Inteligencia Artificial

La primera mesa, «La nueva vacunología: datos, evidencia e inteligencia sanitaria», moderada por la Dra. Isabel Hervella, representante del Grupo de Vacunas de SEMERGEN, reunió tres aproximaciones complementarias a la transformación tecnológica que está experimentando la investigación en vacunas.

En una interesante ponencia, la Dra. Mónica López Lacort, investigadora del Área de Investigación en Vacunas de FISABIO, profundizó en «Inteligencia artificial y algoritmos para optimizar las decisiones vacunales». La matemática comenzó desmontando un error frecuente: no todo lo computacional es Inteligencia Artificial ni utilizar IA significa que la máquina haya desarrollado por sí sola una vacuna. La Dra. López Lacort explicó cómo funcionan los modelos de IA. “Los modelos de IA entrenan, les damos datos y aprenden haciendo cálculos y equivocándose. Son capaces de aportar resultados probabilísticos. Encuentran patrones complejos y nos dan una salida, una clasificación o una predicción de un candidato a vacunar, por ejemplo. Los resultados se pueden resumir en dos verbos en el campo de la vacunología: una IA predictiva que estima y prioriza y una IA generativa, que te puede proponer una secuencia de un antígeno, de una proteína”, destacó.

Así, la IA puede incorporarse a todas las etapas del ciclo de una vacuna: selección de candidatos, investigación, análisis de información, búsqueda bibliográfica, reclutamiento para ensayos clínicos o automatización de determinadas tareas. Su aportación reside en la velocidad, la escala y la capacidad de procesamiento, pero los resultados que genera deben ser validados siempre por profesionales, según reiteró la investigadora: “No hemos cambiado el laboratorio por ordenadores. No hemos sustituido científicos por algoritmos”. La Dra. López Lacort señaló la vacuna de la gripe como un ejemplo de IA: “Cada año se fabrica en función de si circula una variante por Australia o no, se crea entonces un modelo para predecir qué variante predominará ese año en nuestro territorio”.

El siguiente ponente fue el Dr. Javier Díez, profesor del Área de Investigación en Vacunas de FISABIO, quien compartió en su práctica ponencia, «La vacunología del siglo XXI: de la evidencia clínica a la inteligencia sanitaria», las posibilidades y también los riesgos de incorporar herramientas de Inteligencia Artificial al trabajo diario como profesionales sanitarios o estudiantes universitarios. El primer consejo fue crear cuentas separadas para la actividad profesional y la vida personal, para evitar interferencias y sesgos.

El investigador definió la IA como un “becario avanzado que me aporta información, aunque siempre debo revisarla minuciosamente”. El profesor animó a todos los presentes a utilizar la IA, “es una herramienta muy poderosa para nuestro trabajo, pero para obtener buenos resultados hay que aprender a usarla. Debemos utilizarla para mantener una conversación estructurada con la IA y hacer un análisis crítico de lo que responde. El sanitario es el que tiene la soberanía cognitiva”.

En este sentido, el investigador aconsejó cómo preguntar a la IA para proteger la seguridad de los pacientes: “resume los datos importantes de esta historia clínica, elabora una lista de problemas activos, identifica síndromes potenciales, señala las lagunas que hay en la historia clínica que puedo mejorar y justifícame los pros y los contras de todo lo que me dices.”, matizó.

Por otra parte, el Dr. Díez explicó que el uso de la IA no está prohibida en la investigación, pero recomendó asistentes específicamente orientados a la búsqueda de literatura científica como Perplexity y Elicit. Herramientas que permiten configurar proyectos orientados a ámbitos concretos, limitar las búsquedas a literatura científica o pedir que las conclusiones se jerarquicen atendiendo al nivel de evidencia.

La tercera integrante de la primera mesa fue la Dra. Nancy Vicente Alcalde, profesora de la Universidad CEU Cardenal Herrera, quien presentó «TriNetX y la revolución del Real World Evidence en vacunología», exponiendo ante los asistentes las enormes posibilidades para la investigación clínica que ofrece TriNetX, plataforma que permite acceder en tiempo real a grandes volúmenes de datos de historias clínicas anonimizadas de hospitales a nivel mundial.

Su presentación mostró cómo los datos generados en la práctica asistencial real pueden abrir nuevas oportunidades para investigar vacunas, estudiar efectos secundarios, analizar poblaciones vulnerables o contrastar hipótesis en muestras de gran tamaño. La ponente también destacó algunos aspectos a mejorar, “no todo es perfecto, porque solemos registrar de forma incorrecta en las historias clínicas, se pierden muchos datos”. Otro inconveniente es que esta plataforma todavía está implementada en un reducido grupo de hospitales españoles.

Confianza, innovación y futuro

La segunda mesa de la Jornada, «Confianza, innovación y futuro», moderada por el presidente de la Sociedad Valenciana de Medicina Preventiva y Salud Pública, Dr. Juan Francisco Navarro, desplazó el foco desde la tecnología hacia los factores humanos, sociales e institucionales que determinan el éxito de las políticas de inmunización.

El primer ponente, el Dr. Jenaro Astray, miembro del Grupo de Vacunas de la Sociedad Española de Epidemiología, profundizó en «Cuando los expertos también dudan: reticencia vacunal en salud pública». A partir de cuestionarios realizados con profesionales vinculados a SESPAS, mostró que la reticencia vacunal también puede estar presente entre profesionales de salud pública, médicos y epidemiólogos, la duda científica, aunque la valoración global de las vacunas continúe siendo extraordinariamente positiva, en torno a un 95%.

Los estudios expuestos reflejan una elevada confianza en la vacunación como instrumento de protección individual, familiar y comunitaria, pero también la persistencia de interrogantes en torno a vacunas nuevas, posibles efectos adversos o la transparencia de la publicación de datos de seguridad y efectividad por parte de autoridades e industria.  En este sentido, el Dr. Astray defendió que “es legítimo que el epidemiólogo tenga duda porque está dentro de la función del método científico y esto genera credibilidad y confianza”. El ponente destacó también el papel decisivo de los profesionales sanitarios como interlocutores de confianza con sus pacientes. Escuchar, responder con evidencia y empatía y facilitar el acceso a la vacunación puede resultar más eficaz que la imposición. Al mismo tiempo, las contradicciones entre instituciones, expertos o sociedades científicas pueden debilitar esa confianza y favorecer la reticencia entre la población.

Con una entretenida, didáctica y provocadora conferencia, el Dr. José Tuells, catedrático en Medicina Preventiva y Salud Pública, profesor de la Universidad CEU Cardenal Herrera y director de la Cátedra Balmis de Vacunas e Inmunización, presentó «Vacunología Social: del laboratorio a la gobernanza de la vacunación». El Dr. Tuells defendió que desarrollar una vacuna eficaz y segura no garantiza su éxito: para que el conocimiento científico se convierta verdaderamente en Salud Pública, las vacunas deben ser también accesibles, comprendidas y aceptadas por la población.

Así, el director de la Cátedra Balmis de Vacunas e Inmunización propuso ampliar el concepto clásico de Vacunología, reivindicando la importancia de la Vacunología Social: “ampliemos la mirada, autoridades sanitarias construyan la confianza de la población, sean persuasivos desde un debate racional, combatan las controversias con pensamiento crítico”.  Así, el Dr. Tuells defendió tres dimensiones complementarias: la vacunología básica, centrada en desarrollo, eficacia y seguridad; la vacunología programática, vinculada a programas, accesibilidad y organización; y un nuevo concepto la vacunología social, que incorpora personas, instituciones, políticas y contexto.

Según explicó el Dr. Tuells, la reticencia vacunal no debe explicarse únicamente preguntándose por qué duda una persona. También es necesario hacer autocrítica, analizar qué está haciendo el sistema para generar o deteriorar confianza: cómo se comunica, qué políticas se adoptan, qué accesibilidad existe, qué coherencia mantienen las instituciones o qué experiencias vive la población. Hay que explicar las vacunas, no imponerlas. Casos como la vacunación frente al VPH o la ausencia de un registro vacunal único ilustraron la necesidad de escuchar, explicar y coordinar mejor las políticas sanitarias, huyendo del “ombliguismo, preguntándonos por qué servicios disponibles no siempre son aceptados entre la población”, sentenció el experto.

En la recta final de la Jornada, la innovación volvió a ocupar el foco central con la valiosa ponencia de la Dra. Alicia Solórzano, reconocida investigadora, protagonista en el desarrollo de la nueva vacuna de tecnología mRNA contra el Herpes Zóster y profesora de la Universidad CEU Cardenal Herrera. La ponente empezó explicando las claves de las vacunas mRNA, detallando el caso de éxito de la vacuna contra el Covid 19, “hasta entonces una tecnología que se había experimentado poco y competía con las vacunas tradicionales. Pfizer y Moderna consiguieron en solo 11 meses uno de los hitos más importantes de vacunación y de Salud Pública de la historia”. La investigadora subrayó que estas vacunas no “requieren cultivar el patógeno y además ofrecen mucha capacidad de manipularlo. Se pueden hacer antígenos simples, complejos, combinaciones hasta llegar al antígeno más eficaz, aunque no exista en la naturaleza”.

La Dra. Solórzano detalló el comportamiento del herpes zóster destacando que este virus establece latencia de por vida. Cuando el sistema inmunitario se debilita, lo que sucede con el envejecimiento, puede reactivarse provocando el herpes zóster e incluso la neuralgia posherpética. La vacuna actual, Shingrix, es una vacuna con una alta eficacia, pero también tiene inconvenientes: efectos secundarios y elevado coste principalmente. La vacuna en desarrollo contra el herpes zóster, de tecnología mRNA, no tiene entre sus prioridades superar la eficacia preventiva de la vacuna actual de referencia, que ya es superior al 97% en adultos de 50 a 69 años, sino solucionar limitaciones logísticas, biológicas y de tolerancia.

Reconocimiento a toda una trayectoria en vacunología

La Jornada concluyó con «Las Conversaciones del Vacunólogo», protagonizadas por la Dra. María Isabel Beviá, doctora de Salud Pública, vacunóloga y compañera colegiada del COMA. Broche de oro perfecto que culminó con la entrega del Premio Dr. Serret 2026 a la Trayectoria en Vacunología a la Dra. María Isabel Bevía, en reconocimiento a su amplia carrera profesional y contribución al avance de la Medicina.

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