
El Colegio Oficial de Médicos de Alicante (COMA) ha dado un paso al frente en la defensa de la profesión médica con la presentación ante el Ministerio de Sanidad de 13 alegaciones al Anteproyecto de Ley del Estatuto Marco del personal estatutario de los servicios de salud, con el objetivo de que la futura norma responda a la realidad del ejercicio de la Medicina y refuerce tanto la calidad del sistema sanitario y su sostenibilidad, como la protección de los pacientes. El Colegio considera que el texto planteado por el Ministerio de Sanidad no puede limitarse a regular las condiciones generales del personal estatutario, sino que debe incorporar garantías específicas para la adecuada ordenación de la profesión médica dentro del Sistema Nacional de Salud.
Por ello, la primera de las alegaciones reclama el reconocimiento normativo de la singularidad de la profesión médica, dejando claro que la Medicina no puede ser considerada una actividad asistencial indiferenciada, sino una profesión sanitaria con un régimen propio de responsabilidad clínica, autonomía técnica, exigencia de formación especializada y deberes deontológicos específicos. Por ello, el Colegio solicita que el nuevo Estatuto Marco recoja expresamente la protección de la autonomía profesional del médico y garantice que la organización de los servicios y la distribución de tareas respeten la competencia profesional, la seguridad del paciente y la lex artis. En esta misma línea, el COMA pide reforzar la participación institucional de los Colegios de Médicos en cualquier desarrollo reglamentario que incida en el ejercicio médico.
La segunda alegación apuesta por crear un ámbito específico de interlocución y negociación para el colectivo médico, de manera que cuestiones tan sensibles como las jornadas, las guardias, los descansos, la carrera profesional, las incompatibilidades o la salud laboral puedan abordarse desde el conocimiento de la realidad asistencial y no desde una perspectiva general del conjunto del personal estatutario. Las alegaciones también reclaman un nuevo sistema de clasificación profesional que reconozca la formación sanitaria especializada, la duración del itinerario formativo y el nivel de responsabilidad asumido por la profesión médica, diferenciando adecuadamente la condición de médico especialista y evitando que se diluyan las particularidades del ejercicio médico, frente a otras profesiones sanitarias. Así, se propone prever un encuadramiento específico dentro del grupo profesional correspondiente, o categoría equivalente que se corresponda con la singularidad formativa, asistencial, científica y de responsabilidad del personal médico y facultativo.
La quinta alegación pone el foco en uno de los principales problemas que atraviesa actualmente el sistema sanitario: la falta de médicos y la sobrecarga asistencial. El Colegio reclama una planificación de plantillas basada en criterios objetivos y suficientes; así como mecanismos que permitan la detección temprana de la carga asistencial excesiva para activar medidas correctoras y de refuerzo antes de que estas situaciones repercutan en la seguridad del paciente y en la salud del médico.
En el mismo sentido, el COMA plantea una nueva ordenación de las jornadas, guardias y descansos, vinculando la organización del tiempo de trabajo a la prevención de la fatiga profesional, la reducción del riesgo clínico y la garantía de una asistencia segura. El Colegio insiste en que el Estatuto Marco debe avanzar en la limitación de jornadas prolongadas y en la regulación de la atención continuada, siempre con una planificación realista de plantillas. Y mientras persista el lesivo modelo actual, las guardias deben ser reconocidas como jornada extraordinaria y voluntaria.
La séptima alegación está dedicada a la salud laboral de los médicos, reclamando una regulación preventiva, específica y efectiva. Así como reforzar la protección en supuestos de embarazo, lactancia o cuidado de familiares. Además, el COMA reclama que la programación funcional de los centros respete la normativa de prevención de riesgos laborales y permita una “conciliación razonable”.
El reconocimiento de la formación continuada, la docencia y la investigación también ocupan un lugar destacado en las alegaciones. El Colegio sostiene que estas actividades constituyen una obligación profesional y una garantía para los pacientes, por lo que deben formar parte de la actividad profesional ordinaria y contar con tiempo efectivo dentro de la jornada laboral, evitando que dependan exclusivamente del esfuerzo de los médicos fuera de la jornada ordinaria.
El COMA también reclama un refuerzo de la protección frente a las agresiones a profesionales sanitarios, con mecanismos de prevención, protección jurídica y reorganización asistencial cuando se produzcan situaciones de violencia o amenaza. Además, se propone que la regulación incluya la coordinación entre Servicios de Salud, Fuerzas y Cuerpos de Seguridad, órganos judiciales y Colegios de Médicos para ofrecer una respuesta eficaz en todo el Sistema Nacional de Salud.
En materia de incompatibilidades, el Colegio defiende que el personal médico debe tener un régimen equiparable al del resto de empleados públicos y rechaza limitaciones adicionales no justificadas que puedan dificultar la actividad investigadora, docente o científica, todas ellas esenciales para mejorar la asistencia sanitaria. La undécima alegación propone un sistema de jubilación flexible y voluntaria entre los 60 y los 70 años, para proteger la salud del profesional, realizar un relevo generacional ordenado y aprovechar la experiencia acumulada. Una jubilación en la que se reconozca el cómputo de las guardias, la atención continuada, la nocturnidad y los festivos. Además, el Colegio solicita que se valore el reconocimiento de la Medicina como profesión de riesgo.
El documento también apuesta por una carrera profesional homogénea y objetiva en todo el Sistema Nacional de Salud, basada en la competencia clínica, la formación, la investigación y la contribución al sistema, evitando desigualdades entre territorios. Por último, el COMA advierte de que cualquier reforma del Estatuto Marco solo será efectiva si contempla una memoria económica suficiente y una planificación coordinada.
Con estas 13 alegaciones, el Colegio Oficial de Médicos de Alicante lanza un mensaje rotundo: no es posible reformar la sanidad sin escuchar a los médicos ni construir el futuro del Sistema Nacional de Salud sin reconocer la singularidad de la profesión médica. Para la corporación, otorgar una mayor participación a los Colegios de Médicos en aquellas decisiones que afectan al ejercicio profesional constituye una garantía para los propios médicos, pero, sobre todo, para la seguridad de los pacientes y la calidad de la asistencia sanitaria.
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